marzo 3, 2016

Vivamos en la Presencia de Dios (Serie #1 – Sermón #1)

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Estamos en tiempo de escasez

Hoy he leído tres noticias desalentadoras para nuestro país desde el punto de vista económico: La primera, “Desplome de los precios del petróleo seguirá en el 2016” (Rarl, 2015), (para una nación dependiente del petróleo como la nuestra es una mala noticia) La segunda, “En el 2016 Venezuela tendrá más sequía con el fenómeno del niño” (Miriam, 2015), (sequía significa racionamiento eléctrico y encarecimiento de los productos agrícolas) La tercera y última reza,”Inflación para el 2016 podría alcanzar entre 300 % y 550%” (Cabrera, 2016). Todo parece indicar que, si no se toman los correctivos necesarios, seguirá la escasez de los productos básicos y la recesión económica que experimentamos en el 2015. Lo que me hace concluir que estamos en tiempos de escasez y es necesario que nosotros los cristianos nos preparemos para enfrentarla y superarla.
Pero hoy también les tengo una buena noticia: Para Dios no existe la escasez. Si queremos vencer la crisis debemos estar convencidos de que ¡Dios también provee en tiempo de escasez! porque para Él no existen tales tiempos, Él es un Dios de abundancia y está por encima de todo.
A lo largo de esta serie quiero enseñarte tres principios espirituales basados en la experiencia que tuvo el profeta Elías en tiempos de escasez y en cómo sobrevivió a ella (1 Reyes 17). Los tres principios son los siguientes:

1. Vivamos en la Presencia de Dios. (1-6)

2. Compartamos la bendición. (7-16)

3. Intercedamos. (17-24)

Hoy consideraremos el primero: ¡Vive en la presencia de Dios!

Vivir en la presencia de DIOS F69

Elías era un hombre que no estaba acostumbrado a vivir en escasez.  Él era de Galaad, una zona de Israel muy favorecida por las lluvias, muy fértil y que abundaba en bosques dónde se producía una resina para fines médicos (Jeremías 8:22) y buenos pastos los cuales la hacía apropiada para el ganado (Nm 32:1; Dt 3:12-13). Era un hombre que vivía en una zona próspera. Sin embargo, le tocó vivir un tiempo de gran sequía en la tierra, por causa de los pecados de su pueblo.

No es fácil cuando se está acostumbrado a vivir en abundancia y de repente, ya no tienes lo que acostumbrabas, y más aún, te cuesta conseguir lo que es básico para la vida. Elías pasó por esto, pero en lugar de quejarse o vivir en los pecados del pueblo, decidió vivir en la presencia de Dios. La Biblia dice:

Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad dijo a Acab: Vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra.  (v 1)
Vivir en la presencia de Dios le daba a Elías dos grandes ventajas sobre cualquier persona que viviera la escasez del momento: La primera es que Dios dirigía sus pasos, y la segunda, y no menos importante, es que Dios le proveía al cumplir sus promesas en él.

Dios dirigía los pasos de Elías, la palabra de Jehová venía a él y le decía que debía hacer, dónde debía ir, y por cuanto tiempo. Esta es una de las grandes ventaja que tienen los que viven en la presencia de Dios, ellos son dirigidos por la Palabra de Dios.  La Biblia dice:
(2) Y vino  a él palabra de Jehová, diciendo: (3) Apártate de aquí y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Querit, que está frente al Jordán.
Dios también cumplía sus promesas en Elías.  La Biblia dice:
(4) Beberás del arroyo; y yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer. (5) Y él fue e hizo conforme a la palabra de Jehová; pues se fue y vivió junto al arroyo de Querit, que está frente al Jordán.  (6) Y los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne por la tarde; y bebía del arroyo.  (1 Reyes 17:4-6)

Dios le prometió a Elías su sustento por medio de cuervos y lo cumplió. ¿Qué tan probable es que un hombre sea alimentado diariamente por cuervos durante un año? Tan probable como que Dios cumple sus promesas a los que viven en su presencia. Esto fue un milagro. Pero antes, Elías tuvo que creer la palabra y obedecer. No basta con tener la promesa de Dios, hay que creer en ella y obedecerla. El que vive en la presencia de Dios conoce sus promesas, cree en ellas, obedece a Dios y Dios le provee.
Los cuervos representan la improbabilidad y lo inesperado de la provisión. ¿Cómo un ave carroñera que está en la constante búsqueda de alimento tomaría diariamente pan y carne de algún lugar para alimentar a un hombre entre las peñas? El texto bíblico sólo da una razón: ¡Porque Dios lo ha ordenado! sin tal orden no hay ninguna probabilidad.

El que vive en la presencia de Dios ve su provisión milagrosa de Dios dónde es menos probable, la provisión de Dios es tan asombrosa como ser alimentado por cuervos.

Elías representa al hombre que espera en la misericordia de Dios antes que en su agilidad y sus fuerzas. Elías no sólo fue alimentado por cuervos, sino que fue alimentado como un joven cuervo que grazna. Según Lockward (2003) “los jóvenes cuervos dependen de los mayores para alimentarse, por lo cual lanzan muchos graznidos” (p 262) La Biblia dice:

Él da a la bestia su mantenimiento,y a los hijos de los cuervos que claman. No se deleita en la fuerza del caballo, Ni se complace en la agilidad del hombre. Se complace Jehová en los que le temen,Y en los que esperan en su misericordia. (Salmo 148:9-11)¿Quien prepara al cuervo su alimento, Cuando sus polluelos claman a DiosY andan errantes por falta de comida? ( Job 38:41)

Jesús utilizó la imagen del cuervo para enseñarle a sus discípulos que  antes  de preocuparse por los afanes de esta vida, buscaran primeramente el reino de Dios y la provisión llegaría por añadidura. La Biblia dice:

(22)Dijo luego a sus discípulos: Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis… (24) Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves?.. (31) Más buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas. (Lucas 12:22,24 y 31)

Antes que alguien pudiera objetar algo, quiero decir que Jesús no enseña que debemos dejar de trabajar para esperar en la provisión divina, ¡no! porque  contradijera la misma escritura que dice: “Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma” (2 Tesalonicenses 3:10) o “Digno es el obrero de su salario” (1 Timoteo 5:8). Sino que nos enseña que antes de afanarnos  por nuestro sustento, confiemos en Dios como lo hacen los cuervos, clamando y esperando en su misericordia. ¿No vales mucho más que ellos?

No esperes a que las cosas se empeoren más ¡Es Hora de vivir en la presencia de Dios!

Resuelve el problema del pecado

El problema es que somos pecadores y por naturaleza no vivimos en la presencia de Dios, sino escondidos de él por causa de nuestro pecado. Esto  ha sucedido desde el principio con la primera pareja de la humanidad. Cuando Adán y Eva pecaron, no soportaron la presencia de Dios, su santidad, temieron a su justicia y acto seguido se ocultaron de su presencia. La Biblia dice:

(8) Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. (9) Más Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tu? (10) Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo y me escondí. (Génesis 2:3-10)
El pecado no solo nos aleja de Dios sino que trae juicio sobre nosotros. La escasez de Israel en la época de Elías obedecía a un juicio divino por causa de su pecado. Israel debía resolver el problema del pecado para que Dios restaurase la lluvia, ya que vivía una gran sequía y hambruna que duró tres años y medio (Lucas 4:25-26, Santiago 5:17-18). La Biblia dice: “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23)

Acab, el rey de Israel, gozó de cierta prosperidad, la cual logró, por sus aciertos políticos, militares y sus alianzas comerciales. (Lockward: 2003, p15) pero no sin costo, la biblia dice que sus hechos fueron peores ante los ojos de Dios, que los reyes que le antecedieron (1 Reyes 16:30) Él hizo alianza con los fenicios casándose en yugo desigual con Jezabel hija del rey de los sidonios; además adoró y sirvió a Baal  e inclinó el corazón del pueblo a la idolatría, haciendo altares a Baal  y a Asera dioses paganos de la región (1 Reyes 16:31-33). Para que tengamos una idea en qué culto religioso se involucró Acab y el pueblo de Israel con él, a continuación haré referencia a una cita de Halley (1955) que describe el tipo de culto a Baal y a Asera (Astoret):

El Instituto Oriental, en sus trabajos en Meguido (p. 192) cerca de Samaria, halló en el estrato de los tiempos de Acab las ruinas de un templo de Astoret, diosa esposa de Baal. Los templos de ambos generalmente estaban cerca el uno del otro. A pocos pasos de este templo de Astoret había un cementerio, en el cual había muchas urnas con restos de niños sacrificados en el templo… Los sacerdotes de Baal y de Astoret eran asesinos oficiales de niños. Esto nos aclara la ejecución de los profetas de Baal por Elías (18:40) y nos ayuda a comprender por qué Jehu fue tan implacable en el exterminio del Baalismo.   (pp 184-185)
Acab e Israel con él, se involucraron en semajante culto tan cruel y atroz, porque no temían a Dios (1 Reyes 16:31) y le era fácil andar en su pecados con tal de prosperar. Según Walton, Mathews, y Chavalas (2004) “Baal era el dios del relámpago y la tormenta, y el responsable de la fertilidad de la tierra al retener la lluvia” (p 416) Canaan dependía de las lluvias para la agricultura y los cananeos tenían a Baal como el que las proveía (Lockward, 2003, p131) Es decir, Acab se unió a este culto y lo fomentó porque quería prosperar, su mayor interés fue el económico, aun cuando le diera la espalda al Dios de Israel.

El hombre que cae en la tentación de prosperar a toda costa, le da la espalda a Dios y termina enlazado con el mal, y juzgado; por el contrario  “la bendición de Dios es riqueza que no trae dolores consigo” (Proverbios 10:22 DHH)

Cuando hay escasez en una nación es porque Dios, en su soberanía, lo ha permitido, mas allá de las causas aparentes, como la situación económica mundial, el clima o la aplicación de malas políticas económicas.  Dios está en la escena  porque él usa la dureza del corazón humano o el clima para juzgar la iniquidad, la insensatez y el pecado del hombre. El juicio de Dios comienza cuando toda una nación se sumerge en la idolatría guiada por sus líderes políticos y religiosos dispuestos a prosperar de cualquier manera y por cualquier medio, ignorando y quebrantando las leyes del Dios Eterno.

Los cristianos estamos llamados a resolver el problema del pecado en nuestra nación (18:21) e invitar a la gente a dejar a sus ídolos y a volverse a Dios, para que restaure la lluvia sobre nuestra tierra.

Elías demostró a través de un sacrificio que Dios es el único Dios, el pueblo se arrepintió de sus pecado, y llegó la lluvia. La Biblia dice:

(38) Entonces cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja.(39) viéndolo todo el pueblo, se postraron y dijeron: ¡Jehová es el Dios, Jehová es el Dios!…(41)Entonces Elías dijo a Acab: Sube, come y bebe; porque una lluvia grande se oye. (1 Reyes 18:38-39,41)
Así como Elías le demostró al pueblo de Israel quien era el verdadero Dios a través de un sacrificio, nosotros estamos llamados a mostrar a través del sacrificio de Jesucristo que Dios resolvió el problema del pecado en la humanidad. El dio a su hijo Jesús como sacrificio perfecto que cargó con nuestros pecados. En Jesucristo nuestro pecado fue juzgado, nuestra culpa quitada y nuestra relación con Dios restaurada. En Jesucristo no tenemos porqué escondernos de Dios. La Biblia dice:

El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él. Juan 3:36 Si quieres vivir en la presencia de Dios debes resolver el problema de tu  pecado. Hay una cuadro magnífico que ilustra lo que quiero decir en el texto de 1 Reyes 17:3. Elías recibió instrucciones de Dios, le dijo que se apartara del dominio de Acab, que se volviera al oriente y que se escondiera junto a un arrollo para beber de sus aguas y Dios le ordenaría a los cuervos que lo alimentaran. El cuadro es el siguiente: Todo aquel que quiera vivir en la presencia de Dios debe apartarse del pecado, dirigirse a Jesucristo el lucero de la mañana que se vislumbra en el oriente, esconderse en él, beber de las aguas del Espíritu Santo y Dios le proveerá.

Si quieres vivir en la presencia de Dios resuelve el problema de tu pecado, apártate de él y dirígete a Jesucristo.

Busca a Dios en oración ferviente

Luego de haber resuelto el problema del pecado debes buscar la presencia de Dios, como lo hizo Elías, en oración ferviente. Elías era un hombre que vivía en la presencia de Dios porque oraba fervientemente, esto es lo que nos enseña Santiago en su carta. La Biblia dice:

Elías era un hombre sujeto a pasiones, igual que nosotros, y oró fervientemente para que no lloviera, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. Y otra vez oró y el cielo dio lluvia y la tierra produjo su fruto. (Santiago 5:17)

Elías estaba  sujeto a las pasiones del alma igual que nosotros. Pudiesemos idealizar a Elías, pensando que era una persona especial, distinto a nosotros, pero no es así, tenía las mismas pasiones  que cualquier ser humano, estaba sujeto a la queja, la tristeza, la duda, el enojo, o a cualquier tipo de sentimiento o debilidad. La diferencia no se encontraba en su naturaleza, sino en la determinación de estar en la presencia de Dios orando fervientemente. La diferencia estaba en el fervor, buscaba a Dios con celo, ardor y entusiasmo.

Cuando se ora con fervor se hace hasta disipar las dudas y anclar el alma a la promesa de Dios. Es orar hasta conseguir la certeza de que Dios ha respondido. Elías estaba determinado a orar hasta ver la respuesta de Dios (17:41-45)

La oración ferviente se apoya en las promesa de Dios e insiste en ellas hasta lograr una respuesta en Él. La palabra fervor nos da la idea de que algo hierbe, de que la oración está en ebullición hasta que el alma halla calma en Dios.

Si la oración ferviente se apoya en la promesas de Dios el que ora tiene el deber de conocer la palabra de Dios y meditar en ella en el Espíritu Santo.

Elías estaba determinado a dejar sus pasiones en la oración y a vivir en la confianza de que Dios ha empeñado su palabra.

¿Necesitas superar la crisis? Te desafío a involucrarte más en la oración ferviente, en tiempos de escasez la provisión está en el cielo, no en la tierra. Es hora de vivir en la presencia de Dios, resuelve el problema de tu pecado y búscalo fervientemente en oración que él te proveeará sobrenaturalmente como lo hizo con Elías, porque Dios cuida de ti.

Te desafío a :

1. Invitar a otros a estar en la presencia de Dios en oración.
2. Involucrarte en la oración diaria y ferviente.
3. Compartir lo que Dios está haciendo en tu vida con otros.

Dios te bendiga rica y abundantemente.

Pastor Carlos Fuenmayor

DIOS tambien provee en tiempos de escasez (ver Video)

Bibliografìa.

Cabrera, Alixel. “Inflación en 2016 podría alcanzar entre 300% y 550%”. La Verdad.com [en línea]. 7 de enero 2016. [Consulta: 7 enero de 2016] http://www.laverdad.com/economia/89204-inflacion-en-2016-podria-alcanzar-entre-300-y-550.html

Halley (1995) Compendio Manual de la Biblia

Lockward. (2003) Nuevo Diccionario de la Biblia. (1ª ed.) Miami. Editorial Unilit.

Rarl. “Desplome de precio del petróleo seguirá en el 2016″ El Economista [en línea]. 26 de diciembre 2015. [Consulta: 7 enero de 2016 ]http://eleconomista.com.mx/mercados-estadisticas/2015/12/26/desplome-precio-petroleo-seguira-2016

Torres, Marian. En 2016 Venezuela tendrá más sequía con fenómeno El  Niño” Ecos del Torbes [en línea] 15 de diciembre 2015. [Consulta: 7 de enero de 2016] http://ecosdeltorbes.net/2015/12/15/en-2016-venezuela-tendra-mas-sequia-con-fenomeno-el-nino/

Walton, Matthews, Chavalas (2014) Comentario del Contexto Cultural de la Biblia: Antiguo Testamento.(2 ed) Alabama. Editorial Mundo Hispano